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Edificios inoxidables seducen al mundo

Este material ha ido ganando espacio entre los constructores y arquitectos por sus múltiples ventajas y posibilidades arquitectónicas.

Es impresionante. Casi 10.000 m2 de la fachada del edificio BMW Welt de Munich están recubiertos por acero inoxidable.

Todo un espaldarazo para un material que lentamente se ha ido ganando un lugar como recubrimiento exterior, debido a su alta resistencia a los factores externos y a su gran durabilidad.

A este auge de su uso han ayudado los avances en la tecnología de los procesos y acabados de los materiales, sobre todo durante la última década, que han permitido una mayor variedad de aceros inoxidables de mejor calidad y resistencia, con una gran selección de acabados superficiales, y adecuados al interior y exterior de los edificios.

Si antes las superficies de acero inoxidable solían ser brillantes, pulverizadas o pulidas, hoy la tecnología permite que las superficies mates ganen popularidad.

En ese sentido, destaca el nuevo edificio Equinox, en Glasgow, Escocia, al cual se le instaló una cubierta de acero inoxidable que lo protege de la lluvia, permitiendo a la vez la ventilación natural del edificio. Todo un avance técnico.

Se trata de paneles marca CGL que permiten una variedad de colores y acabados, además de una muy fácil mantención, la cual debe efectuarse anualmente con agua y un jabón especial.

Otro gran ejemplo son los innovadores bloques de apartamentos en 's-Hertogensbosh, Holanda, que fueron diseñados por la firma inglesa Building Design Partnership.

Los exteriores de estos edificios están formados por chapas de acero inoxidable, plegadas o soldadas, que forman una capa impermeable que complementa las estructuras de madera u hormigón, otorgándoles a estos edificios una imagen futurista y una alta resistencia al difícil clima local.

Pero últimamente, los componentes de las fachadas también se han realizado como estructuras de acero inoxidable moldeadas. Un ejemplo lo constituye la casa Ludwig-Erhard, el edificio de la Bolsa en Berlín, que tiene un armazón de acero prefabricado y un recubrimiento de acero inoxidable.

También en Chile

Aparte de ello, se están imponiendo también las superficies de acero inoxidable entretejido en los espacios interiores y exteriores de los edificios.

En los espacios exteriores se utilizan principalmente en estructuras para proteger del viento y del sol. Un buen ejemplo de ello es el Edificio Vespucio Norte Express, de +Arquitecos, en el parque de Negocios Enea, en Santiago.

En él se utilizó una malla de acero - creado en conjunto con la fábrica RGM- que funciona como protección solar.

El gran enrejado cubre toda la fachada poniente y se pliega a la mitad por los costados del volumen, extendiéndose por el patio hasta llegar a las caras laterales del otro cuerpo.

Pero todos estos ejemplos son sólo una pequeña muestra del auge en la construcción de fachadas de acero inoxidable.

Este material se ha transformado en uno de los elementos favoritos de los proyectos de alto estándar, debido a que admite múltiples aplicaciones en la construcción gracias a sus características de alta resistencia, su larga duración en el tiempo, su mantenimiento sencillo y sus amplias posibilidades decorativas.

Su vida útil teórica es de cientos de años y además es reciclable en 100%, por lo que es visto también con simpatía a la hora de construir proyectos sustentables.

Pero no se crea que todo sean ventajas. Uno de los elementos que están frenando su masificación son los costos, superiores a otros materiales.

Se calcula que el costo inicial de una estructura de acero inoxidable es aproximadamente cuatro veces superior a la misma concebida con acero al carbono.

Debe, sí, quedar en claro que existen diferencias de valores entre las distintas calidades, que dicen relación con la composición de la aleación, el espesor y el acabado. Así, por ejemplo, al disminuir el espesor, aumenta el costo.

Tampoco se crea que estos edificios no necesitan mantención, pues la frecuencia con que debe limpiarse está en relación directa con la situación del edificio y con el acabado que se haya dado al producto.

De esta manera, en aquellas zonas expuestas a determinadas agresiones atmosféricas las fachadas de acero inoxidable requieren un mantenimiento más frecuente, que puede realizarse simplemente con agua y detergentes convencionales.

También en los tejados

Pero no sólo en las fachadas se ha expandido el uso del acero inoxidable.

Los techos también han sido testigo de ello, gracias a la resistencia de este material a climas extremos.

Quizás el ejemplo más notable sea el Centro Científico Universum, en Bremen, Alemania, un edificio en forma de pez cuyo tejado está compuesto por 35.000 planchas de 40x40 centímetros.

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