Que concepto tan etéreo, me dijo un profesor una vez. En ese momento ya me complicaba el tema. Sentía que no es posible objetivizar algo que tenía tan claro en la mente, pero darle un nombre era lo que me hacia temer que se volviera subjetivo a la opinión de los demás y sobre todo de mi profesor que iba a calificar con nota una idea que sabia que solo yo podía ver. En fin, entonces decidí trabajar, mas que en el concepto, en la manera de traducir a palabras una imagen de mi mente. Ahora con los años, siento que el “concepto”, es un vértice muy agudo que puede condicionar una idea. No creo que todo deba tener un concepto que lo respalde. “Dinamismo”, “electricidad”, “aridez”, etc., como consumidor, intento abstraerme de los años de estudio, y en el fondo no me pongo a analizar el subtexto de lo que veo.
Caminando por la calle, veo que toda información gráfica apunta a la inmediatez, es decir, veo iconos gráficos que una imagen comunica muy bien una idea, una advertencia, una información. Entonces, si hablamos de comunicación visual en nuestros productos, podríamos adoptar ciertas herramientas de
En mis primeros años universitarios me pasó algo muy parecido....¡¡como representaba los pensamientos e imágenes en mi mente en una palabra¡¡ y que más encima que el profesor lo entendiera.
Traté mucho tiempo que esa palabra fuera el fiel reflejo de lo que yo tenia en mi mente, pero creo aún que es muy difícil llegar a esa perfección.
Hoy pienso que el concepto no es solo una palabra, sino que un gran cimiento donde se apoya tu diseño o proyecto, que no es solo una palabra...